miércoles, 16 de junio de 2010

EMINEM (2010) Recovery



Después de la fallida salida el pasado año de la continuación de su inmejorable Relapse, disco que significó el regreso por todo lo alto de éste auténtico maestro de la rima, hemos tenido que esperar algo más de lo prometido para tener una nueva ración de la maestría de Marshall Matters ante el micro. Al parecer la intención de publicar un Relapse 2 se fue difuminando poco a poco a medida que el trabajo en estudio iba avanzando y los beats del disco se distanciaban cada vez más de lo marcado en su predecesor. Por ese motivo y por qué el alma del disco no tiene nada que ver con el anterior finalmente optó por olvidarse completamente de su idea original y desmarcarse haciendo algo totalmente diferente, aunque para conservar un mínimo de relación entre ellos a éste le ha llamado Recovery. Bajo mi punto de vista considero que era tan difícil igualar la pegada del Relapse que ha sido muy intelegente la jugada de tirar hacia derroteros completamente diferentes y así dejar de lado las comparaciones.


Lo que nos ofrece el mc de Detroit en éste sorprendente Recovery es su cara más positiva, alegre y festiva. Sus evidentes jugueteos con el pop, el soul, el r&b o incluso el electro hacen del disco una auténtica maravilla con el que poder disfrutar de sus 17 cortes sin posibilidad de aburrirse gracias a la libertad total que se respira durante todo el disco en la que Eminem se mueve como pez en el agua y lo más importante, sin complejos. Dónde en su anterior redondo nos encontrábamos con un mc que tenía que expulsar todos sus demonios, a través de su disco más crudo y personal hasta la fecha, después de un árduo proceso de desintoxicación del uso y abuso de sustancias, aquí tenemos al Eminem más feliz y contento que podíamos esperar después de esa esperada Recuperación de la que tan orgulloso está.


Lo arriesgado del disco reside en unos ritmos que se salen completamente del patrón establecido dotados de una variedad que se convierte en uno de los encantos del disco, el plantel escogido para la ocasión incluye a gente tan dispar como Just Blaze, Dr. Dre o Havoc, por nombrar alguno de los más conocidos, aunque tengo que admitir que todos y cada uno de los beats están a un nivel excepcional. La facilidad que tiene Marshall para fluir sobre cualquier tipo de base, ya sea rápida o lenta, soul o pop, y de encajar con cualquier colaborador a la perfección sin importantar de la escena que venga es impresionante. Los afortunados para acompañar al maestro han sido, Kobe, Pink, Lil' Wayne y mi adorada Rihanna, pocos pero con un papel estelar reservado para cada uno de ellos. Su impresionante velocidad viene ésta vez secundada por muchos momentos de flow lento y reflexivo del que abusa de manera crucial en muchos de los temas soprendiéndonos gratamente variando de estilo y sonando siempre fresco.


Me gustaría hacer una mención especial al sampler de Black Sabbath que utiliza en uno de los beats Emile, escuchar a Ozzy y Eminem en el mismo tema es un sueño hecho realidad. De nuevo matrícula de honor para el de Detroit, ya tenemos aquí el mejor disco de rap del año, por mucho que les pese a algunos, Eminem se encuentra en uno de los mejores momentos creativos de su carrera y eso se nota, en dos años ha conseguido facturar dos de sus mejores discos, por no decir los mejores, enjoy!!!.


SCAREMAKER (2010) What Evil Have They Summoned



Hoy vengo con una de esas bandas de las que te enamoras a primera vista sin tan siquiera haberlos escuchado. Después de leer que se trataba de un combo con una obtusa obsesión por lo grotesco, lo terrorífico y lo macabro inspirado en los cómics y las películas de terror de los 80, que lo suyo es una jugosa mezcla de death y thrash y que son un trío capitaneado por una mujer que se encarga del bajo, guitarras y de casi todas las voces, ya ocupaban el número uno en mi ranking de escucha obligada, pero es que cuando por fin los he escuchado he caido rendido a sus pies. Al principio pensaba que serían algo así como una broma bizarra, más entretenidos que sobrados de calidad, pero lo que me he encontrado en éste What Evil Have They Summoned, su debut para Razorback Records, es una banda con las ideas muy claras y unas canciones de cuidada factura y ejemplar ejecución cargadas de una mala baba y tal sensación de mal rollo que se han convertido en una de las mejores sopresas del año.

El sonido que utilizan es sucio, sombrío y profundamente depravado y bebe directamente del death metal de la old school, de ese que va directo a arrancarte la yugular como una bestia salvaje, hacía mucho tiempo que no escuchaba un disco con unos niveles de maldad tan elevados. Tengo que decir que de thrash metal he encontrado poca cosa, aunque por el contrario podemos comprobar como la vertiente extrema de la banda se ve ampliada por unos pasajes pesados y lentos deudores del doom y unos satánicos riffs que te transportan a la época dorada del black metal de bandas como Emperor, cosa que no es de extrañar ya que Ihsan es uno de los ídolos de la banda.


Los temas están dotados de unos cambios de ritmo impresionantes marcados por una batería que supura bilis y rabia con cada golpe que dá, unos riffs que empañan la atmósfera de una épica oscura y tenebrosa, y una doble combinacion de guturales capaces de destriparte de una estocada o de arrancarte la piel a tiras lentamente. Ésta trío de Nueva York está formado por los hermanos Nocera, Vanessa y Billy, y por Elektrocutioner a los parches y puede que para muchos simplemente sean una banda más de ese revival death metalero al estilo vieja escuela que estamos vivendo últimamente, pero para mi se acaban de ganar el título de mejor grupo revelación del 2010 y difícil lo veo para superarlo.

lunes, 14 de junio de 2010

JUNIUS + GOD IS AN ASTRONAUT - SalaBikini - Sábado5DeJunio - 14euros

Con una parsimonia impropia de mi, llegamos tarde al conciertazo de los Junius, los teloneros americanos para la gira europea de los GIAA, aunque por suerte entrábamos justo en el momento en el que empezaban con el tema final y lo vimos enterito, suficiente para dejarnos a los tres con la boca abierta y babeando de lo lindo con la calidad mostrada sobre el escenario por éstos post-rockeros con alma ochentera, un juego de luces magistral y un sonido muy potente dejaron al respetable con ganas de más y a mi dándome de cabezazos por no haber entrado antes estando en la puerta desde hacía 20 minutos, menudo capullo que soy.

A unas puntuales 9.30 salían a escena el trío maravillas para embelesarnos con su contundente dulzura y su naturalidad espacial llenando de manera espectacular cada rincón de la pequeña y abarrotada sala Bikini con sus envolventes ritmazos y las infecciosas melodías de guitarra que se convierten en las auténticas protagonistas de los temas en su momento álgido y sirven de acompañamiento de órdago cuando el protagonismo va a cargo de la imponente sección rítmica.

Su capacidad para concentrar la tensión musical en los principios de los temas para luego explosionar cual supernova cegándonos a base de luminosas melodías no tiene parangón. La multifuncionalidad de sus componentes tiene un límite y tuvieron que recurrir al apartado electrónico pregrabado en varias ocasiones pero cuando el tema lo permitía eran ellos mismos lo que tiraban de teclados. La imparable e impecable ejecución de los irlandeses se veía realzada por un set de luces que impregnaba la atmósfera de ambientes y texturas varias propiciadas por los colores y las intermitencias en una conjunción celestial con la música casi mágica.

Si tuviera que ponerles alguna pega no podría ser por su magistral actuación, así que voy a ir a lo de siempre, una hora y cuarto de directo nunca es suficiente y eso fue lo que nos dejaron los GIAA, eso sí, corto pero intenso. La otra sería que me esperaba un montaje audiovisual a la altura de sus directos y por desgracia de eso no hubo nada de nada.

Para finalizar diré que sólo había escuchado sus dos últimos discos y tocaron varios temas que no conocía, pero salí del concierto con la sensación de haber vivido algo especialmente hermoso desde la primera hasta la última nota, y eso no pasa cada día.




Concierto: Junius + God Is An Astronaut
Recinto: Sala Bikini
Fecha: Sábado 5 de Junio
Ciudad: Barcelona
Género: Post-Rock
Tamaño Total: 385,12 Mb
Archivo Único (385,12 Mb)

domingo, 13 de junio de 2010

AGAINST ME! (2010) White Crosses


Vamos a empezar la semana con una buena inyección de buen rollo para ponernos la moral por las nubes gracias al esperado nuevo disco de los Against Me! con el que si no disfrutáis es que no sabéis apreciar una buena ración de rock positivo y luminoso como el que nos han regalado los de Tom Gabel. Hay dos tipos de personas a las que les gustan los Against Me!, los que encontraban en ellos una banda punk underground sin pelos en la lengua y con una energía arrolladora que poco a poco han ido perdiendo interés en ellos a causa de la suavización de su sonido y el fichaje por una multi, y los que por el contrario encontramos que con el tiempo y la experiencia su sonido ha crecido enormemente y su evolución hacía el rock de grandes pretensiones se hace cada vez más patente en sus discos consiguiendo llegar a una audiencia más amplia que en sus principios y ganando en calidad y sabiduría con cada nuevo paso que dan.


El dúo formado por Alan Moulder a las mezclas y Butch Vig a la producción ha dado como resultado el disco más grande que han facturado los Against Me! hasta la fecha. Su anterior New Wave ya apuntaba maneras con esos temazos redondos coreables hasta la saciedad y de los que era muy difícil cansarse después de habértelos rayado considerablemente, pero es que lo de este White Crosses no tiene nombre, a excepción de algún tema más lento en los que el folk hace de protagonista el resto son auténticos hitazos de rock de estadio con los que gritar a pleno pulmón en un concierto multitudinario, han llegado a unos niveles de grandiosidad impensables hace 5 años cuando nos dejaron aquel maravilloso Searching For A Forme Clarity.


La edición oficial del disco consta tan solo de 10 temas en los que en 35 minutos dejan patente su capacidad para facturar uno de los discos más redondos en lo que llevamos de año, pero es que lo que os traigo es nada menos que la edición especial con 4 temas extras, de los que no hay ninguno de relleno, que lo hacen alargarse hasta los 50 minutos quedando un minutaje más que generoso para los que les ha sabido a poco esos fugaces 35 minutos, je je je.

Os pongo el vídeo del single I Was A Teenage Anarchist del que se desprende ese espíritu grandilocuente del que os he hablado, a disfrutar.


CONTRA TODOS EN EL CHARLOTEO Y EN LOS COMMENTS.

sábado, 12 de junio de 2010

16 (2009) Bridges To Burn


Y para finalizar con la fiebre del sludge que me ha dado éstos últimos días me gustaría aprovechar la oportunidad para presentaros una de las bandas más importantes del estilo e incomprensiblemente de las más desconocidas también, tanto es así que no había oído hablar de ellos nunca hasta que hace un par de meses los conocí a través del catálogo de Relapse. Sus comienzos datan de principios de los 90 y después de unos añitos en la sombra reaparecieron el pasado año de la mano de nuestra queridísima Relapse para dejarnos éste rabioso Bridges To Burn con el que volvieron a ponerse en el mapa para demostrarle a las nueva generaciones que todavía tienen muchas cosas que decir en la escena.


Tanto su debut Curves That Kick de 1993 como su posterior Drop It de 1996 han sido reeditados y remasterizados para la ocasión y los tenemos discponibles en el catálogo de Relapse junto a éste Bridges To Burn por la económica cantidad de 10 euros la pieza, además yo los he comprado a través de los de Odio Sonoro que están ampliando su catálogo de manera bárbara y como siempre me ha llegado a casa en un par de días de nada y sin gastos de envío adicionales, da gusto trabajar con gente como Jose. Suerte que seguimos teniendo discrográficas y distribuidoras que se preocupan de mantener el legado de bandas de la vieja escuela en circulación, desde aquí un efusivo gracias.


Lo que me he encontrado al poner sus discos en mi reproductor es que no abusan para nada de la esa lentitud fangosa de la que hacen gala la mayoría de las bandas del estilo sino que por el contrario tirán mucho más de ritmazos grooveros y medios-tiempos acelerados en los que los coletazos de post-harcore se fusionan dentro de su música sin casi darte cuenta. La desesperante y desgarrada voz de Cris me recuerda mucho a las bandas de hardcore de finales de los 80 y princpios de los 90, un registro muy gritado y cabreado pero con una vocalización que hace entenderlo casi a la perfección. Bobby se encarga de las distorsionada e única guitarra de la banda con la que hace de protagonista absoluto con sus gravísimas tonalidades y unos riffs tan profundos que te siguen retumbando en la cabeza después de muchas horas de haberlos escuchado. La sección rítmica la completan Mateo a la batería y Tony al bajo.


Band website designQuantcast
Y para que no se diga, aquí va otro de esos famosos widgets que tanto me gustan par que podáis degustar el disco inlcuso antes de comprarlo, todo un lujazo la verdad.

QUEMANDO PUENTES EN EL CHARLOTEO Y EN LOS COMMENTS.

jueves, 10 de junio de 2010

KINGDOM OF SORROW (2010) Behind The Blackest Tears


Y continuando con los sonidos pantanosos y gordos aquí tenemos lo nuevo de éste dúo ganador formado por Jamey Jasta (Hatebreed, Icepick) a las voces y Kirk Windstein (Down, Crowbar) a la guitarra principal y también a las voces, la banda la completan para la ocasión Nick Bellmore (Toxic Holocaust, Phantoms) a la batería, Charlie Bellmore (Phantoms) a la segunda guitarra y Matthew Brunson (Crowbar) al bajo. La veteranía de Kirk y la profesionalidad de Jamey dan sus frutos de nuevo en un álbum que suena mucho mejor que su primera aventura juntos, su durísimo debut autotitulado para Relapse en 2008 era toda una declaración de intenciones, Jamey se distanciaba del hardcore radicalmente para ntroducirse en los designios de bandas como Down o Crowbar contando además con algunos de los componentes de esas bandas, puede que al sector más hardcoreta de sus fans le diera exactamente igual, incluso algunos lo criticaron duramente por dicho cambio, pero para los que ya estábamos un poquito hartos de sus bajadas de calidad considerables en cada nueva entrega de Hatebreed dicho cambio suposo un más que interesante nuevo futuro para el canatante y una renovación abosoluta de mi interés por él, algo que fui perdiendo con los años, como se suele decir, renovarse o morir, y esa es la máxima de ésta nueva faceta de Jamey.


Para los que ya escuchásteis lo que tenian que ofrecernos éste boraz dúo de metalheads en su debut os tengo que advertir que la cosa ha ganado enteros, en su debut nos encontrábamos con un disco que funcionaba muy bien con los temas más groovies pero que fallaba un poco en los más lentos que se veían alargados en exceso y con alguna que otra experimentación que no encajaba demasiado con el carácter del disco. Pero como rectificar es humano, han hecho los deberes y han conseguido concentrar la esencia de la banda en canciones de menor duración y con una dinámica mucho más acorde con el pasado musical de sus componentes. De nuevo el hardcore vuelve a ser el gran ausente, aunque tengo que admitir que en contadas ocasiones me han recordado a Hatebreed, pero el resto sigue siendo más de lo mismo mucho mejor ejecutado.


Lo más destacable es la facilidad con la que han conseguido combinar las partes más grooveras venidas del sludge más pantanoso, con algún que otro coletazo del metal tradiconal y una pizquita de doom para llegar a la conclusión que no hace falta hacer canciones demasiado extensas para que sean realmente grandes, no hay tema en el disco de los 12 cortes que compoenen éste Behind The Blackest Tears que pase de los 4 minutos excepto uno que llega a la friolera de 4.07, ja ja ja, el resto acaba antes de los 3 minutos y medio y además hay 3 de ellos, esa pedazo de traca final compuesta de Sleeping Beast, Torchlight Procession y Salvation Denied, que ni siquiera llegan a los 3 minutos.




Os pongo otro widget de esos que están tan de moda para promocionar los discos, bajo mi punto de vista un acierto total.

miércoles, 9 de junio de 2010

HOWL (2010) Full Of Hell



Y hoy nos vamos hasta Providence para conocer como se las gasta éste incendiario cuarteto formado por Vincent Haussman y Andrea Black a las engrasadas guitarras, demostrando una auténtica devoción por los sonidos más mugrientos y devastadores gracias al enorme y llameante catálogo de riffs abrasivos que desplegan sobre el que se cimenta gran parte del disco. Y a la sección rítmica tenemos a Rob Icaza al bajo, dotando a los temas de mayor profundidad, y a la batería a Timmy St. Amour, una indiscutible máquina de matar a los parches, su pedadez al instrumento es comparable a los brutales fogonazos de un volcán en erupción. Una colosal bacanal de riffs imbatibles y una batería inagotable de ritmos capaces de hundirte en la miseria o de hacerte sentir el odio más profundo es lo que nos vamos a encontrar dentro de éste recién estrenado Full Of Hell, un título que describe a la perfección el contenido de su debut para la grandiosa Relapse.


Los temas son auténticas bolas de fuego que a medida que avanzan van incinerando todo lo que queda a su alcance dejando un desolador y destruido escenario a su paso consumido por un fuego que avanza con paso firme y sin piedad, no hay suficiente agua en el mundo para acabar con la imperecedera llama de éstos pirómanos musicales. Mi descripción primaria sería encasillarlos dentro de esa escena sludge tan en progresión en nuestros días capitaneada por bandas como Baroness, Mastodon, Kylesa o Black Tusk, pero de la misma manera que cada uno de los nombrados ejecuta dicho estilo añadiéndole influencias de aquí y de allá, éstos Howl han optado por la vertiente mas rabiosa, cruda y violenta. Sus ingredientes son de sobras conocidos por los adeptos a los sonidos más pesados, un doom perfectamente ejecutado, unas guturales aportadas por los tres hombres de la banda que se debaten entre en black y el death, y toneladas de ese groove sureño tan característico en éstas bandas, aunque tengo que decir que es tan impresionante su impecable capacidad para dar con la combinación perfecta entre ellos como la que tienen para sonar altamente destructivos y demoledores.


Mención especial al cuidadísimo art-work del disco que ha ido a cargo del jóven Ryan Begley, artista emergente que ya ha trabajado para bandas como Pelican, Doomriders, Cluods o Ruiner. La impresionante mezcla de fuego, calaveras y globos oculares a tutiplén que utiliza para la portada y el libreto del disco junto con esos colores infernales con los que ha trabajado para darle un mayor protagonismo al fuego, encajan a la perfección con el título y el contenido del disco, sin lugar a dudas el mejor trabajo de Ryan hasta la fecha, os pongo el desplegable entero para que podáis disfrutar el toda su magnitud, je je je.


Os pongo también el completo widget éste dónde podéis escuchar las canciones del disco, conectaros a la tienda web para comprar una copia, ver varias fotos del cuarteto y conocer la información básica de la banda, un métedo de promoción acertadísimo, por cierto.


Myspace music playerQuantcast