El pasado Jueves 29 de Abril asistí a lo que se podría llamar perfectamente "casi una experiencia religiosa", parafraseando a ese gran poeta de nuestro tiempo llamado Enrique Iglesias, y con ésto me vengo a referir a que nunca antes le había encontrado tanto sentido a esa maldita frase como ese histórico Jueves en el que el metal, la religión y la música étnica tuvieron la más maravillosa de las conjunciones. Contando tan sólo con una visita anterior a nuestras tierras, y además de teloneros de Paradise Lost hace ya unos añitos, la expectación por ver como iban a trabajar su show en directo era máxima teniendo en cuenta toda la retalía de instrumentos étnicos y coros arasbescos que utilizan sobretodo en su obra más reciente.
Pues siguiendo con el tema de las frases célebres "mi gozo en un pozo" sería la frase ideal para describir la sensación que tuve cuando el cuarteto israelí salió a escena. La primera decepción vino cuando me percaté de que la imprescindible Shlomit Levi no les acompañaba, la segunda al ver que a excepción de ellos cuatro nadie más subía al escenario y la tercera y última que ni siquiera ellos mismos llevaran ningún tipo de instrumento étnico para deleite del personal. Todo el apartado étnico de su música iba grabado de la misma manera que los coros y los teclados, algo parecido a lo que hacen Paradise Lost o Katatonia en directo, supongo que era de esperar pero yo tenía la esperanza de encontrarme con algo diferente la verdad.
Superados los escollos del principio no me quedaba otra que disfrutar del concierto en formato standard, así pues con un pseudo Jesucristo a las voces y empezando directamente con un tema de su anterior disco Mabool los Orphaned Land se metieron al público en el bolsillo al instante con un presentación bastante digna (todos de espaldas con las luces apagadas y la típica intro de fondo) y con un atuendo diferente para cada uno de ellos representando las tres disputadas religiones que confluyen en tierras israelíes.
Durante el concierto Kobi se permitió alguna que otra broma con el público y además se regaló con algunas palabras que había aprendido en español para la ocasión, un sentimiento de buen rollo generalizado y una banda animando continuamente al público a ser partícipe de sus folclóricos cánticos y a acompañarlos haciendo palmas a tutiplén consiguieron un golpe de efecto inmediato sobre mis tempranas quejas para meterme de lleno en una experiencia irrepetible y absolutamente reconfortante de la que sobretodo recuerdo lo sorprendentemente bien que me lo pasé durante toda la velada, una fiesta continua de la que ni nosotros ni ellos queríamos despedirnos.
El concierto se alargó hasta las casi dos horas en las que hubo de todo, desde los momentos más folclóricos de su último disco, pasando por la caña progresiva del anterior Mabool e incluso volvieron atrás en el tiempo tocando más de un tema de sus primeros discos mucho más brutos y viscerales, una verdadera maravilla de set-list en el que pudimos comprobar todas las facetas que tiene ésta grandiosa banda. Me gustaría destacar el momento en el que Yossi tuvo la delicadeza de sustituir su guitarra por su Bouzuiki para deleitar al personal con su peculiar sonido durante un único tema, (dato que hizo que se me quitara del todo el mal sabor de boca del principio) y otro en el que Yossi y Kobi formaron tándem acústico para cantar un temazo en formato íntimo, una auténtica delicia.
Siento no extenderme demasiado con los teloneros Leaves pero la verdad que en directo no fueron nada del otro mundo, una banda que bajo mi punto de vista le queda mucho camino por andar. Exceptúando a su vocalista y puede que alguno más, les falta mucha personalidad sobre el escenario y necesitan urgentemente salirse de esa trillada fórmula gótico-rockera que utilizan, siento mucho ser así de duro pero es la sensación que me dio. También tengo que decir que me sorprendieron gratamente haciendo una versión del clasicazo de Massive AttackTeardrop, de sobras sabía que no la podían superar ya que la original es intocable, pero me pareció muy loable intentar versionar en clave gótica un clásico del sonido Bristol en un concierto de metal y encima para cerrar su actuación, menudas narices, la mayoría de peña de quedó como si tal cosa pero a mi la verdad que llegó a emocionarme y todo, llámame sentimental.
Lo dicho, una noche irrepetible de la que salí completamente satisfecho del trabajo de una banda que suple a la perfección el llevar un espectáculo más grande con la pasión y alegría que profesan a la hora de ejecutar su impecable directo, me quito el sombrero ante ellos, unos maestros tanto en estudio como en directo y por supuesto imperdibles de nuevo la próxima vez que vengan, que a saber cuando será eso... yo por lo menos ya me puedo morir tranquilo...je je je.
Y después de la cagada monumental que metí ayer con el nuevo de Exodus(gracias a un anónimo me dí cuenta de que era un puto fake, sorry) hoy voy a ir a tiro hecho para quitarme el mal sabor de boca. Ésta noche en la sala Salamandra de L'Hospitalet podremos disfrutar de la puesta en escena de esa maravilla musical llamada The Neverending Story Of ORWarriORde los folk metaleros progresivos Orphaned Land, una ocasión irrepetible para disfrutar de una banda difícil de pillar en directo. Pero antes serán éstos Leaves que os presento con su debut los elegidos para abrir tan ansiada noche.
Banda de metal gótico de Barcelona formada a principios del 2000 pero que desde entonces ha ido sufriendo varios cambios de formación (e incluso de nombre) hasta llegar a consolidarse como banda de estudio con éste primer álbum que además ponen a disposición gratuita en su Myspace. La formación oficial de la banda la componen Rachel a las melódicas vocales cargadas de dramatismo y dulzura, Manjon y Frank a las guitarras creando bellas melodías y profundos riffs empapados de emoción y sentimiento, Francis y Jordy al bajo y la batería respectivamente y Mireia a los teclados dándole un toque oscuro y melancólico a los temas que le va como anillo al dedo a la siniestra atmósfera del disco.
Su capacidad para innovar es más bien escasa, por no decir nula, lo que nos encontramos aquí lo hemos escuchado millones de veces, pero aún y así es un más que aceptable debut en el que poder sumergirse en el poderoso torrente de voz de Rachel y navegar por las misteriosas aguas por las que nos guía una banda que ejecuta con convicción su papel y a los que se les nota que nos son nuevos en ésto. Los temas se mueven entre el rock gótico de carácter melódico y el metal pesado de riffs envolventes y derrotistas aunque gane por goleada la vertiente más ducle de la banda, incluso tenemos algunos temas que dejan de lado los riffs para adentrarse en terrenos mucho más ambientales y minimalistas.
Veremos que tal se portan ésta noche, prometo reportaje fotográfico y demás como está mandado... a disfrutar.
Los de Gotemburgo vuelven a dar la campana como ya hicieron con su anterior y aclamado Fiction y después de una fase que los llevó por unos derroteros pseudo-industriales y gótico rockeros a los que no les supieron sacar el jugo apropiado. Pero como siempre se ha dicho, "el que tuvo, retuvo" y los de Michael Stanne demuestran que están más en forma que nunca gracias a un disco que desprende frescura y ganas de hacerte vibrar a base de machacones ritmos rompe-cuellos y toneladas de melodías endiabladamente adictivas. Lo mejor desde su obra capital The Gallery del lejano 1995?, mi respuesta es un rotundo, SI.
El disco no podía empezar mejor, un potentísimo póker de ases formado por los 4 primeros temas del redondo dan el pistoletazo de salida con carácter de urgencia y de manera espectacular a un primer bloque en el que dejan claro que el terreno que pisan es de su propiedad y que dentro de esos límites hay muy pocos que puedan competir con ellos, tanto a nivel compositivo como técnico estos tíos son unas putas máquinas, sus cabalgantes riffs son capaces de dejarte sin aliento y sus infecciosas melodías se te quedaran grabadas a fuego en tu oscuro corazón. El quinto y monumental The Grandest Accusation marca la diferencia con la inclusión de ritmos más pausados, voces limpias y una admirable grandilocuencia gracias al impecable trabajo de los teclados. A partir de aquí esto se convierte en el perfecto catálogo para recorrer todas las facetas por las que ha ido pasando el grupo desde su creación, van cogiendo un poquito de aquí y otro poquito de allá para construir verdaderos pepinazos de un nivel altísimo en los que sorprendentemente, y utilizando algunos de esos ingredientes que les habían agriado más de un disco en el pasado, todo encaja de manera excepcional dentro de una atmósfera oscura y violenta, los devaneos con los samplers , esas increíbles voces limpias, los ritmos góticos y ese sonido entre industrial y desgastado han sido todo un acierto, esta vez, yo compro.
Esta obra maestra ha contado con la aportación a la masterización y la mezcla de las experimentadas manos de Tue Madsen (Cataract, The Haunted, Moonspell, Aborted) que le ha dado ese acabado salvaje y opresivo a la banda que suena más feroz y dedicada que nunca. La edición especial del disco viene con un par de temas extras (que además valen la pena) y un DVD en el que podemos ver un poco más de cerca el proceso de creación del disco, algún temilla en directo y el vídeo que os pongo más abajo del single que abre este discazo Shadow In Our Blood, y a disfrutar de él a 320 Kbps ripeado del original como está mandado, sin duda uno de los discos del año.
P.D.: Esta noche concierto en la Salamandra de L'Hospitalet del que fue considerado mejor disco nacional en las Píldoras Musicales del pasado 2009, Skunk DF con su impresionante Crisol. Mañana reportaje gráfico y algún comentario en Imagen En Movimiento, nuevo espacio abierto por nuestro gran amigo Magli con el fin de regalarnos en descarga directa algunos de los mejores vídeos musicales de la actualidad, espacio en el que se me ha ofrecido el honor de colaborar con mis humildes fotos y vídeos que con gran esfuerzo os traigo de mis múltiples batallas en los conciertos a los que voy, desde aquí, muchísimas gracias hermano...