De piedra pómez me he quedado cuando he escuchado el debut de éstos brutales deathsters, sin saber tan siquiera lo que le iba a echar a mis preciados oídos me he puesto a escuchar éste Iglesia Del Odio y lo primero que he pensando es que eran unos nuevos metaleros españoles dispuestos a aumentar las siniestras huestes nacionales, con ese nombre para la banda, ese título para el disco y unas canciones con unos nombres tan delatores como El Gitano Maldito, La Luz De La Luna Negra o Besar La Mano Del Infame lo cosa era más que evidente.
Además, para que no quedara la menor duda de su procedencia, resulta que a su corrosivo e incendiario death metal, ejecutado de manera magistral por cada uno de sus componentes, le añaden grandes cantidades de folklore flamenco(guitarras españolas, castañuelas), con el que consiguen regar su música con ese duende del que tanto se habla. Lo poco que he podido entender de sus letras, me ha parecido que la gran mayoría están en castellano en las que cuentan historias de la Santa Inquisición, un tema que está a la altura de una banda de éstas características, crudo, real y oscuro como ellos.
Pues bien, lo curioso es que después de unos días de rallármelos me pongo a buscar info sobre ellos y me encuentro con que son gabachos, je je je, como viene siendo normal en los últimos 5 años Francia es uno de los mayores y mejores exportadores de metal extremo de calidad, para que veáis hasta dónde llega la influencia de nuestro inigualable arte, aunque estoy seguro de que varios de sus componentes son españoles, y sino a sus nombres me remito. El combo francés está compuesto por Lamas (bajo y voz), Rafael (guitarra y voz), Lionelito (guitarra) y Guillermo (batería), demasiado familiares me parecen éstos nombres, je je je.
El pasado Jueves 29 de Abril asistí a lo que se podría llamar perfectamente "casi una experiencia religiosa", parafraseando a ese gran poeta de nuestro tiempo llamado Enrique Iglesias, y con ésto me vengo a referir a que nunca antes le había encontrado tanto sentido a esa maldita frase como ese histórico Jueves en el que el metal, la religión y la música étnica tuvieron la más maravillosa de las conjunciones. Contando tan sólo con una visita anterior a nuestras tierras, y además de teloneros de Paradise Lost hace ya unos añitos, la expectación por ver como iban a trabajar su show en directo era máxima teniendo en cuenta toda la retalía de instrumentos étnicos y coros arasbescos que utilizan sobretodo en su obra más reciente.
Pues siguiendo con el tema de las frases célebres "mi gozo en un pozo" sería la frase ideal para describir la sensación que tuve cuando el cuarteto israelí salió a escena. La primera decepción vino cuando me percaté de que la imprescindible Shlomit Levi no les acompañaba, la segunda al ver que a excepción de ellos cuatro nadie más subía al escenario y la tercera y última que ni siquiera ellos mismos llevaran ningún tipo de instrumento étnico para deleite del personal. Todo el apartado étnico de su música iba grabado de la misma manera que los coros y los teclados, algo parecido a lo que hacen Paradise Lost o Katatonia en directo, supongo que era de esperar pero yo tenía la esperanza de encontrarme con algo diferente la verdad.
Superados los escollos del principio no me quedaba otra que disfrutar del concierto en formato standard, así pues con un pseudo Jesucristo a las voces y empezando directamente con un tema de su anterior disco Mabool los Orphaned Land se metieron al público en el bolsillo al instante con un presentación bastante digna (todos de espaldas con las luces apagadas y la típica intro de fondo) y con un atuendo diferente para cada uno de ellos representando las tres disputadas religiones que confluyen en tierras israelíes.
Durante el concierto Kobi se permitió alguna que otra broma con el público y además se regaló con algunas palabras que había aprendido en español para la ocasión, un sentimiento de buen rollo generalizado y una banda animando continuamente al público a ser partícipe de sus folclóricos cánticos y a acompañarlos haciendo palmas a tutiplén consiguieron un golpe de efecto inmediato sobre mis tempranas quejas para meterme de lleno en una experiencia irrepetible y absolutamente reconfortante de la que sobretodo recuerdo lo sorprendentemente bien que me lo pasé durante toda la velada, una fiesta continua de la que ni nosotros ni ellos queríamos despedirnos.
El concierto se alargó hasta las casi dos horas en las que hubo de todo, desde los momentos más folclóricos de su último disco, pasando por la caña progresiva del anterior Mabool e incluso volvieron atrás en el tiempo tocando más de un tema de sus primeros discos mucho más brutos y viscerales, una verdadera maravilla de set-list en el que pudimos comprobar todas las facetas que tiene ésta grandiosa banda. Me gustaría destacar el momento en el que Yossi tuvo la delicadeza de sustituir su guitarra por su Bouzuiki para deleitar al personal con su peculiar sonido durante un único tema, (dato que hizo que se me quitara del todo el mal sabor de boca del principio) y otro en el que Yossi y Kobi formaron tándem acústico para cantar un temazo en formato íntimo, una auténtica delicia.
Siento no extenderme demasiado con los teloneros Leaves pero la verdad que en directo no fueron nada del otro mundo, una banda que bajo mi punto de vista le queda mucho camino por andar. Exceptúando a su vocalista y puede que alguno más, les falta mucha personalidad sobre el escenario y necesitan urgentemente salirse de esa trillada fórmula gótico-rockera que utilizan, siento mucho ser así de duro pero es la sensación que me dio. También tengo que decir que me sorprendieron gratamente haciendo una versión del clasicazo de Massive AttackTeardrop, de sobras sabía que no la podían superar ya que la original es intocable, pero me pareció muy loable intentar versionar en clave gótica un clásico del sonido Bristol en un concierto de metal y encima para cerrar su actuación, menudas narices, la mayoría de peña de quedó como si tal cosa pero a mi la verdad que llegó a emocionarme y todo, llámame sentimental.
Lo dicho, una noche irrepetible de la que salí completamente satisfecho del trabajo de una banda que suple a la perfección el llevar un espectáculo más grande con la pasión y alegría que profesan a la hora de ejecutar su impecable directo, me quito el sombrero ante ellos, unos maestros tanto en estudio como en directo y por supuesto imperdibles de nuevo la próxima vez que vengan, que a saber cuando será eso... yo por lo menos ya me puedo morir tranquilo...je je je.
Con el nivel expuesto en sus bandas originales y con el suculento adelanto que nos brindaron el pasado año a modo de Ep con el exultante Our Twilight estaba claro que esta soberbia banda tenía que firmar una auténtica obra maestra de proporciones épicas. La banda está compuesta por Mikko Kotamaki(Alghazanth, Enter My Silence, Funeris Nocturnum, Swallow the Sun, Verivala, Empyrean Bane) a las impresionantes guturales como de costumbre y con un registro melódico diferente al que utiliza con los Swallow, algo más profundo y envolvente. Vuelvo a reafirmarme en que éste hombre tiene una de las mejores voces del momento, cargada de matices y capaz de transmitir todo tipo de emociones.
A las guitarras tenemos al imaginativo dúo formado por Sami Ylisirnio(Kreator, Waltari) y Janne Perttila(Wind of Pain, Acabó El Silencio, Rytmihäiriö, The Sinkage, Circus of Flesh, Oheisvasara, Moonsorrow), el ataque doble de guitarras al que nos somete el combo bebe directamente de bandas como Opeth o In Vain jugando en todo momentos con la luz y las tinieblas de manera magistral. Nos vamos a encontrar de todo, riffs rompe-cuellos totalmente asesinos, melodías salidas del mismísimo infierno junto con otras de corte más clásico, ritmos progresivos de inspiración "floydiana", acompañamientos ambientales, pasajes deliciosamente acústicos dotados de una belleza extrema o momentazos en los que el folk tiene un peso importante, si digo que esto es un trabajo impresionante me quedo corto.
Al teclado tenemos al imprescindible Kasper Mеrtenson(Mannhai, Sea Reach, Sininen Hevonen, Amorphis) que domina con una abrumadora maestría su instrumento tiñendo los temas de melancolía y depresión o de una luminosa esperanza cuanqdo lo requieren tomando como identidad ese juego de claroscuros con el que tan bien trabaja la banda. Al bajo nos encontramos con Olli-Pekka Laine(Chaosbreed, Mannhai, Nuxvomica, Amorphis), que hace un trabajo más que correcto pero que queda algo eclipsado por el resto de sus compañeros, aún así tiene varios momentos en los que lucirse y probar su valía demostrando lo importante que es contar con un buen bajista de técnica impecable y ritmos precisos. Y finalmente llegamos a la batería que en éste caso la ocupa el maestro Marko Tarvonen(Arthemesia, Chaosbreed, Gorewinter, Larharyhmä, The Wicked, Thunderdogs, Lakupaavi, Thy Serpent, Moonsorrow, October Falls), de con un historial como el de éste hombre creo que sobran las palabras pero de todas maneras diré que sin él el disco no sería lo mismo, la perfección hecha música.
Todos en la banda lucen de manera excepcional, cada uno de sus componentes tiene un espacio marcado y propio en el que brillar sin problemas, eso hace que todo fluya a la perfección consiguiendo que el disco te pase en un abrir y cerrar de ojos aún contando con temas 9 temas de 6 minutos de media que suman un total de 54 minutazos de música excelsa en su forma y en su ejecución, otro firme candidato a lo mejor del año y una banda que seguro que a partir de ahora dará muchísimo que hablar.
Os dejo una pequeña promo del disco para que veáis que no soy el único que profetiza un futuro más que prometedor para ésta banda...
BARRIENDO LA TIERRA EN EL CHARLOTEO (C-BOX) y EN LOS COMMENTS.
Orphaned Land(Tierra Huérfana) es una banda de metal progresivo Israelí, si si como lo oyen Israelí, al parecer por esas conflictivas tierras también se hace metal de alto octanaje, formada hace más de quince años su alineación actual está compuesta por Kobi Farhi a las voces (melódicas y guturales), Uri Zelha al bajo (eléctrico y acústico), Yossi Sassi Sa'aron a la guitarra (eléctrica y acústica), el Saz , el Bouzouki, y el piano, y finalmente MattiSvatizky también a la guitarra (eléctrica y acústica), este es su cuarto disco y todo un acontecimiento teniendo en cuenta que hace 6 años desde su predecesor, además si viene con el aliciente de que la mezcla del disco y los teclados del mismo los ha realizado el gurú del metal progresivo Steven Wilson la calidad está garantizada.
Yo tuve la suerte de conocerlos con su anterior Mabool, una obra conceptual mastodóntica donde nos explicaban en forma de parábola la historia de las tres ramificaciones de la religión Abrahamica(Judaísmo, Cristianismo e Islam), todo un reto musical considerando la complicada posición que les ha tocado jugar, me refiero a esa idea de intentar unificar dichas religiones mediante la música. Esto es "música de alto riesgo" para los que la practican, puede que aquí lo veamos simplemente como una fusión de folk árabe con la contundencia del metal, pero os puedo garantizar que allí son verdaderos visionarios y valerosos guerreros por la causa, sin miedo a represalias con tal de hacer llegar esa idea de hermandad entre las religiones que propagan a los cuatro vientos (estoy seguro que esta gente ha recibido hasta amenazas de muerte y todo). Dentro de la variedad de instrumentos que ya de por sí tocan los componentes principales del combo, todo un plantel de colaboradores aporta su granito de arena para completar esta magnífica obra conceptual poniendo violines y algún que otro instrumento típico de su folclore como el Nay, el Santur, el Shofar o las flautas Kawala(Gracias Oh! Gran Dios Wiki). De nuevo nos volvemos a encontrar con Shlomit Levi con la que ya colaboraron en el anterior Mabool y que nos vuelve a encandilar con sus deliciosos cánticos arabescos y su dulce voz, las baterías van a cargo de Avi Diamond y como ya he comentado los teclados son obra del Señor Wilson. Aquí vamos a encontrarnos en los designios absolutos de Orphaned Land, nadie ha conseguido mezclar como ellos sobre una base de Metal tradicional los ingredientes justos del Death, el Doom, el Progresivo y la música étnica típica de su región de una manera tan magistral, hay momentos en los que no sabes si estás escuchando un disco de Folk Israelí con tintes metaleros o si realmente lo que tenemos entre manos es un disco de Metal Progresivo con ciertos aditivos del Folk Isarelí. El concepto o la idea básica en la que se basa el disco es la eterna lucha entre el bien y el mal, la luz y las tinieblas, Dios y Satanás, desarrollándola a través de la historia de este ORWarriOR(Guerrero De La Luz) dividiendo el disco en tres actos claramente diferenciados para su mejor comprensión.
Un disco absolutamente recomendado para todo el mundo que se apasiona con la música y sabe disfrutar de las emociones y sensaciones que nos brinda dicho arte.Ya sé que la mayoría de los interesados (Magli, IvánGrind) ya lo han podido disfrutar gracias a nuestro proveedor en la sombra Karba, pero no podía dejar pasar la oportunidad de propagar este discazo como se merece, ripeado del original y a 320Kps, toma archivaco de casi 200 megas, ja ja ja. Nada más que decir que el que lo quiera original que busque la edición en MediaBook con DVD adicional con un packaging de órdago y que el Jueves 29 de Abril estarán tocando en la Sala Salamandra de Hospitalet por el módico precio de 20 euros, una oportunidad única e irrepetible para disfrutar de esta original banda difícil de pillar en directo, IMPERDIBLE señor@s...